El verano en Estocolmo ha traído temperaturas cálidas que incentivan a sus habitantes a aprovechar al máximo las aguas locales. Ya sea a través de baños en la playa, paseos en tabla de paddle (SUP) o navegando con embarcaciones recreativas, cada vez más personas buscan refrescarse y divertirse en el agua. Sin embargo, este entusiasmo también ha traído consigo un incremento en el número de incidentes y accidentes relacionados con estas actividades. Las autoridades sanitarias y de seguridad están trabajando para concienciar a la población sobre las precauciones necesarias y así reducir el riesgo de tragedias, apelando a la prudencia y al uso correcto del equipamiento de seguridad.
Fuente: Mitti