En las últimas semanas, los habitantes de Estocolmo han notado un aumento en la presencia de abejorros agotados o muertos en las calles de la ciudad. Elsa Engfors, una joven de 20 años, decidió no quedarse de brazos cruzados ante esta situación y ha comenzado a alimentar a los abejorros que encuentra. Su iniciativa busca proporcionar una solución simple pero efectiva para ayudar a estos importantes polinizadores. Con azúcar y agua, Elsa atiende a los abejorros abatidos, ofreciendo un pequeño bálsamo para revitalizarlos e intentar devolverles la fuerza necesaria para volver a volar. Esta acción no solo ha captado la atención de los residentes, sino que también resalta la creciente preocupación por el impacto ambiental en la biodiversidad. Con su trabajo, Elsa espera inspirar a otros ciudadanos a hacer lo mismo y contribuir a la protección de la naturaleza urbana.
Fuente: mitti.se