El número de personas que se dedica al cultivo en pequeñas parcelas y huertos urbanos está en aumento. En este contexto, surge la preocupación sobre el uso eficiente del agua, especialmente para quienes no tienen acceso al suministro municipal. Un experto destaca que el aprovechamiento del agua de lluvia puede tener un impacto significativo en el riego de jardines y pequeños cultivos. Este enfoque no solo ayuda a conservar agua potable, sino que también puede ser crucial para mantener la salud de las plantas durante los períodos de sequía. Las técnicas para recolectar y almacenar este recurso natural están ganando popularidad, proporcionando una solución sostenible para los entusiastas del cultivo urbano.
Fuente original: svt.se