Las autoridades de Järfälla han logrado extinguir el incendio en Järvafältet, pero los problemas no han desaparecido por completo. Aunque las llamas han sido controladas, el terreno sigue albergando municiones sin detonar, lo que representa un peligro permanente para la zona. Ahora, se enfrentan al desafío de limpiar y asegurar el área para prevenir posibles accidentes. La tarea es compleja y requiere meticulosos esfuerzos de saneamiento debido a la naturaleza histórica del lugar como antiguo campo de tiro, lo que podría complicar y prolongar las labores de limpieza. Las autoridades locales están trabajando en colaboración con técnicos de explosivos para garantizar la seguridad de los residentes cercanos y el medio ambiente. La seguridad es la prioridad absoluta mientras se manejan estos materiales peligrosos.