El conocido festival del orgullo, celebrado en el distrito de Östermalm de Estocolmo, abrirá sus puertas por última vez en esta icónica ubicación para luego trasladarse en 2026. Este cambio promete una dosis de nostalgia tanto para los asistentes como para los organizadores, que han visto cómo el evento ha crecido con el paso de los años en esta localización. La expectativa por su nueva casa añade un toque especial a esta edición final en Östermalm y genera curiosidad sobre cómo evolucionará el evento en su próximo enclave.
Fuente: SVT