En la localidad sueca de Solna, el lago Brunnsviken se ha convertido en un lugar atractivo para los amantes del invierno gracias a la creación de un camino despejado desde Stallmästaregården. Esta iniciativa ha capturado la atención de muchas personas que encuentran en el hielo una forma de disfrutar de una terapia de luz natural. La superficie helada del lago ofrece un espacio seguro y revitalizante para quienes buscan escapar de la rutina y conectarse con la naturaleza durante estos fríos días. Es un testimonio del poder del entorno natural para transformar el estado de ánimo y ofrecer momentos de calma y reflexión.
Fuente: Mitti