Los habitantes de Årsta se encontraron con una curiosa sorpresa el jueves por la mañana, cuando una fuga de agua convirtió una acera en una improvisada fuente gigante. Este fenómeno se debió a que una conexión de agua se congeló, causando que el agua brotara con fuerza desde el suelo. El inusual incidente captó la atención de los transeúntes y generó un paisaje inesperado en medio de la ciudad sueca. Las autoridades locales rápidamente acudieron al lugar para reparar la avería, devolviendo la normalidad al servicio de agua. El incidente recordó a los residentes las consecuencias imprevistas que puede tener el clima frío en la infraestructura urbana.
Fuente original: svt.se