El partido Moderaterna en Estocolmo ha mostrado su rechazo hacia la programación de un concierto de la banda norirlandesa Kneecap en Banankompaniet, Frihamnen. La controversia surge a raíz de los comentarios del grupo respecto a organizaciones clasificadas como terroristas, tales como Hamas y Hezbolá. La tensión se centra en si estas posiciones deberían influir en la decisión de permitir o cancelar su actuación en la ciudad. La situación plantea un debate sobre la libertad de expresión y las responsabilidades de las entidades culturales al seleccionar sus artistas.
Fuente: Mitt i