En Rinkeby, la comunidad permanece en estado de preocupación tras dos explosiones consecutivas en la misma dirección. A pesar del refuerzo en la presencia policial después del primer incidente, una nueva detonación se produjo la noche siguiente. Los vecinos expresan su frustración ante estos eventos y el hecho de que todavía no se haya arrestado a ningún sospechoso aumenta su intranquilidad. La situación pone en tela de juicio la eficacia de las medidas adoptadas por las autoridades locales.
Fuente original: Mitti