Con el objetivo de garantizar el crecimiento de la región de Estocolmo, se están destinando miles de millones en la ampliación del suministro eléctrico, aumentando su capacidad a un nivel equivalente al de dos reactores nucleares. Las antiguas líneas de transmisión, que han estado en servicio durante 60 años, están siendo desmanteladas para dar paso a esta modernización esencial. Esta actualización es parte de un esfuerzo significativo para asegurar un suministro energético robusto que soporte el desarrollo y expansión futuros de la ciudad. Más información en el artículo original de SVT: aquí.
Fuente: SVT