Cinco trabajadores de la construcción fallecieron cuando un ascensor se precipitó repentinamente nueve pisos en una obra ubicada en Sundbyberg, al norte de Estocolmo. Ahora arranca el proceso judicial contra tres personas vinculadas a la empresa responsable del montaje del aparato.
El fiscal Lars Ågren no deja lugar a la duda sobre la gravedad de los hechos: ‘Lo que instalaron fue una trampa mortal directa’, afirmó en declaraciones previas al inicio del juicio.
El accidente sacudió a toda Suecia y reabrió el debate sobre las condiciones de seguridad en los entornos de trabajo más peligrosos del país. Las víctimas, todos operarios empleados en la construcción, perdieron la vida en cuestión de segundos cuando el ascensor de obra falló de forma catastrófica.
Los tres acusados pertenecen a la empresa encargada de instalar el dispositivo, y se enfrentan a cargos relacionados con negligencia grave en materia de seguridad laboral. El tribunal deberá determinar en qué medida las deficiencias en el montaje fueron la causa directa del desplome y si existía conocimiento previo de los riesgos.
El juicio, que comienza este martes, promete ser uno de los más seguidos del año en Suecia, tanto por la magnitud de la tragedia como por las implicaciones que pueda tener para el sector de la construcción.
Fuente original: SVT Nyheter