Los vecinos y visitantes de Estocolmo tendrán este verano una nueva opción para refrescarse sin salir de la ciudad. A lo largo de la orilla este de Norr Mälarstrand, se habilitará una piscina donde los ciudadanos podrán darse un chapuzón en las aguas del lago Mälaren. Las obras de construcción de esta nueva instalación acuática arrancarán la próxima semana.
La iniciativa responde a una necesidad real de seguridad. Según Lars Strömgren (Partido Verde), concejal de Tráfico del Ayuntamiento de Estocolmo, la nueva zona delimitada evitará que los bañistas acaben mezclados con el intenso tráfico de barcos que circula por la zona. ‘Esto impedirá que quienes se bañan terminen en medio de las embarcaciones’, señaló el edil.
Con esta apuesta, la capital sueca amplía su oferta de espacios de baño urbanos, acercando el agua a los ciudadanos de una manera organizada y segura en uno de los enclaves más céntricos y concurridos de la ciudad.
Fuente original: SVT Nyheter