La búsqueda de empleo es uno de los procesos más agotadores para quienes están en paro, y ahora varias plataformas basadas en inteligencia artificial prometen hacerlo más llevadero. Estas herramientas aseguran ser capaces de localizar ofertas de trabajo relevantes, optimizar el currículum del candidato e incluso redactar cartas de presentación personalizadas de forma automática. Una propuesta atractiva, sin duda, pero ¿realmente funcionan como prometen?
El medio público sueco SVT decidió someter a prueba algunos de estos servicios para comprobar su eficacia real. Los resultados no fueron del todo tranquilizadores. Durante las pruebas realizadas, uno de los sistemas de IA cometió un error que podría resultar fatal en cualquier proceso de selección: indicó una ciudad equivocada en la carta de presentación generada automáticamente. Un detalle aparentemente menor, pero que ante los ojos de un reclutador puede transmitir dejadez o falta de atención, arruinando las posibilidades del candidato antes incluso de llegar a una entrevista.
Este tipo de fallos pone en entredicho la fiabilidad de delegar por completo la búsqueda de empleo en algoritmos. Si bien la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil de apoyo, los errores factuales básicos demuestran que la supervisión humana sigue siendo imprescindible. Los expertos en recursos humanos llevan tiempo advirtiendo de que las cartas de presentación genéricas o con datos incorrectos son detectadas rápidamente por los departamentos de selección, y que pueden perjudicar seriamente la imagen del aspirante.
El auge de estas plataformas llega en un momento en que el mercado laboral es cada vez más competitivo y los desempleados buscan cualquier ventaja posible. Sin embargo, confiar ciegamente en la automatización sin revisar el resultado puede tener el efecto contrario al deseado. La tecnología avanza, pero por ahora parece que todavía necesita la supervisión de quien mejor conoce su propia trayectoria profesional: el propio candidato.
Fuente original: SVT