La fachada blanca, las inquietantes esculturas que custodian los jardines y la piscina del parque del castillo. El señorial Häringe slott, ubicado en Västerhaninge, al sur de Estocolmo, ha pasado de ser una joya histórica casi desconocida para el gran público a convertirse en un destino de peregrinación para miles de fans del exitoso programa de telerrealidad ‘Förrädarna’ —la versión sueca de ‘Los Traidores’—.
Desde que el castillo comenzó a ejercer de escenario del concurso, las peticiones de visitas no han parado de crecer. Según Helena Elcar, responsable del recinto, los visitantes llegan con una idea muy clara de lo que quieren ver.
— Mucha gente viene específicamente para conocer la sala de la cónclave, la mesa redonda y el comedor donde los concursantes desayunan juntos, explica Elcar.
Esas estancias, que en el programa adquieren un protagonismo casi dramático, se han convertido en los puntos más solicitados de cualquier visita guiada. El castillo, con siglos de historia a sus espaldas, combina ahora su patrimonio arquitectónico con la curiosidad que despierta la cultura popular contemporánea, una combinación que está resultando ser un poderoso reclamo turístico.
El fenómeno no es exclusivo de Suecia: en otros países donde se emite el formato, los lugares de rodaje experimentan incrementos notables en el número de visitantes. Sin embargo, en el caso de Häringe, el impacto resulta especialmente llamativo dado el carácter íntimo y relativamente discreto que tenía el enclave antes de su salto a la pequeña pantalla.
Fuente original: SVT Nyheter