Esta semana, el imponente Avicii Arena de Estocolmo se transformó en un gran escenario coral cuando cerca de 3.300 alumnos procedentes de 15 escuelas de música de distintos puntos del país se reunieron para protagonizar una memorable velada dedicada a la música de coro.
Entre los participantes se encontraba Adam Brandberg, un joven de 12 años perteneciente a las clases de música de Nacka, quien describió la experiencia con una mezcla de emociones difícil de contener. ‘Estoy un poco nervioso, pero ha entrado mucho adrenalina en el cuerpo’, confesó el chico antes de subir al escenario.
El evento reunió a cientos de voces infantiles y juveniles que llenaron cada rincón del recinto, convirtiendo uno de los pabellones más grandes de Escandinavia en un templo efímero de la música coral. Para muchos de estos estudiantes, actuar en un espacio de semejante magnitud supuso una experiencia única e irrepetible dentro de su formación musical.
La iniciativa pone de relieve el fuerte arraigo de la tradición coral en Suecia, donde las escuelas de música desempeñan un papel central en la educación artística de los más jóvenes, acercándoles desde temprana edad a la práctica colectiva del canto.
Fuente original: SVT Nyheter