Ericsson ha confirmado este lunes un cambio de era para la compañía: su sede central abandonará Kista, el emblemático distrito tecnológico donde ha estado durante décadas, para instalarse en Hagastaden, uno de los nuevos polos de desarrollo urbano de Estocolmo.
El anuncio supone un hito significativo tanto para la empresa como para el futuro de Kista, conocido como el ‘Silicon Valley escandinavo’, cuya imagen como hub tecnológico podría verse afectada por la marcha de uno de sus inquilinos más icónicos.
Hagastaden, por su parte, se consolida como destino atractivo para grandes corporaciones, sumando así otro nombre de peso a su creciente perfil empresarial e innovador.
Ericsson no ha detallado de momento los plazos concretos del traslado ni las razones específicas que han motivado esta decisión estratégica.
Fuente original: SVT Nyheter