La promesa lanzada por los partidos del pacto Tidö de destinar 6.500 millones de coronas para reducir a la mitad el precio del abono mensual del transporte público ha generado reacciones encontradas entre los ciudadanos que SVT ha encontrado por las calles de Estocolmo.
Para algunos, la propuesta huele a oportunismo electoral. ‘Es el típico anzuelo de campaña’, opina Anders Mellgren, que no esconde su escepticismo ante un anuncio que llega en plena recta final hacia las urnas.
Otros, en cambio, ven con mejores ojos la iniciativa y creen que podría tener un impacto real en los hábitos de movilidad de la población. ‘Una medida así puede animar a mucha más gente a usar el transporte público’, señala Veronica Jiglind, que considera que abaratar el billete es un paso en la dirección correcta.
La propuesta, que implicaría una inversión multimillonaria en el sistema de transporte colectivo, divide así a los habitantes de la capital sueca entre quienes la ven como una maniobra política calculada y quienes aprecian su potencial para transformar la movilidad urbana y reducir el uso del coche privado.
Fuente original: SVT Nyheter