El hombre que el año pasado fue declarado culpable de varios delitos relacionados con el terrorismo, tras haber tramado un plan para envenenar con cianuro a los visitantes del Festival de Eurovisión, tendrá permitido continuar sus estudios de química en el Real Instituto de Tecnología KTH de Estocolmo. Así lo ha determinado una sentencia dictada por el tribunal administrativo sueco.
La resolución judicial supone un revés para quienes esperaban que la condena por terrorismo conllevara la expulsión del estudiante de la institución académica. Sin embargo, el tribunal ha considerado que no existen fundamentos legales suficientes para impedirle proseguir con su formación universitaria, a pesar de la gravedad de los crímenes por los que fue sentenciado.
El caso había generado una notable controversia en Suecia, dado que el acusado utilizaba precisamente sus conocimientos en química para planificar el ataque. La posibilidad de que retome sus estudios en esa misma disciplina ha reabierto el debate sobre los límites del sistema académico a la hora de gestionar situaciones que implican a personas condenadas por delitos de extrema gravedad.
Fuente original: SVT Nyheter