La propuesta sonaba sencilla y atractiva: permitir que cualquier establecimiento de hostelería ocupe un metro de la acera pública sin necesidad de solicitar autorización previa. Fue la Cámara de Comercio de Estocolmo quien lanzó esta iniciativa hace poco, bautizándola con el nombre de ‘Stockholmsmeter’, el Metro de Estocolmo. Sin embargo, la idea no ha encontrado acomodo en la ciudad que le dio nombre.
La paradoja es llamativa: ha sido Oslo, la capital noruega, quien ha tomado el relevo y decidido implementar el concepto. Mientras los debates administrativos y burocráticos frenan cualquier avance en Estocolmo, la ciudad vecina se mueve con mayor agilidad y abre la puerta a que sus negocios de hostelería ganen ese valioso metro de terraza de forma automática y sin trámites.
La medida busca impulsar la vida urbana y aliviar las cargas administrativas que pesan sobre pequeños restaurantes y cafeterías, que a menudo deben enfrentarse a largos procesos para obtener permisos de terraza. Con esta fórmula, Oslo apuesta por una ciudad más dinámica y amigable con el comercio local.
Fuente original: SVT Nyheter