El juicio contra el profesor de educación física acusado de haber grabado de forma encubierta a más de 50 alumnos en una escuela del municipio de Haninge, al sur de Estocolmo, tendrá que esperar hasta abril del año que viene para celebrarse. La causa del retraso no es procesal ni legal, sino puramente logística: el tribunal de Södertörns tingsrätt carece de suficientes jueces disponibles y de salas de vistas donde poder celebrar el proceso, según informa el periódico local Mitt i.
La situación pone de manifiesto las crecientes dificultades que atraviesa el sistema judicial sueco para hacer frente a su carga de trabajo, lo que está provocando demoras significativas en casos de especial gravedad e impacto social. La acusación contra este docente, que supuestamente habría filmado a sus estudiantes sin su consentimiento, generó una enorme conmoción en la comunidad educativa de la zona cuando salió a la luz.
Las víctimas y sus familias deberán esperar varios meses más antes de que el caso llegue a los tribunales, en lo que supone una situación de incertidumbre prolongada para todos los implicados.
Fuente original: SVT Nyheter